En este Blog, Pedro Jesús Cortés Zafra acumula sus artículos y otros escritos. Mediante ellos pretende expresar sentimientos y pensamientos enredando palabras.
Siempre intenté ser honesto, aunque no santo. No creo en la santidad. No forma parte de la esencia humana. Y además es muy aburrida. A veces pequé y cuando lo hice, intenté ser un artista del pecado. ¡Total ya puestos!... Puse en ellos mis ansias hasta los tuétanos.
También fui un hervidero de esperanzas y... de fracasos. Entonces viví desesperado de sueños y a veces de sombras. Pero hasta su último extremo lo uno y lo otro.
Quizás, ya con mi barba blanca, aun no esté en condiciones de hablaros de la vida. Quizás soy un aprendiz de ella. ¡Los jóvenes somos eso! ¡Aprendices de vida!. Quizás cuando sea mayor...
Antes os dije que pequé y lo bueno es que ni me arrepiento de ello. ¿de qué os hablaría si no hubiese sido así?. El amor era pecado. La lucha por los demás, era pecado... ¡Tantas cosas eran pecado! ¡Y daba un gustillo pecar!...
Ahora peco poco y si lo hago es de vanidad. Hasta llego a pensar que nací para escribir. Para pintar con palabras los sentimientos propios y ajenos. Sí, creo que sí, cuando sea mayor quiero ser escritor. Entonces las letras que formen mis palabras, se lanzarán desde la cumbre del monte Hacho y planearán los sentimientos de vivos y no tan vivos. (Los muertos ni fu ni fa). Escribiré rápido. A la misma vertiginosa velocidad que las ideas danzan sobre mi cerebro. Y las palabras se mojarán. Sí serán mojadas. No me gustan los escritores que no se mojan. Escriben cosas muy secas.
O a lo mejor me hago astronauta. Estaría bien buscar otro mundo donde hubieren encontrado un antídoto contra los políticos embusteros. Y donde los seres humanos se comporten humanamente.
En fin... no sé... ¡Aún soy pequeño!.