En este Blog, Pedro Jesús Cortés Zafra acumula sus artículos y otros escritos. Mediante ellos pretende expresar sentimientos y pensamientos enredando palabras.
Que se levanta entre la turba inmensa
la confusa gritería.
Ya no saben... Se aturden...
Ya no saben qué quieren.
El alma se levanta...
Ni qué quieren,
ni qué piden.
Contra el viento,
más embriagados.
Entre juramentos
de soberbia contra soberbia,
pendencieros
buscan, cuando el velamen los arrastra,
un ídolo.
Otros buscan ganancias.
Mientras, cae una víctima.
Alguien tantea pérdidas,
da igual a quién hieran.
Cuando el agua está revuelta...
aparecen, brutales,
machacando los viejos huesos,
con sus iras.
Y cruje la goma,
cual madera.
en sus cabezas.
Luego,
aun quizás más brutales,
el odio se hincha.
Ya no existen amores.
Entran a detener,
en las bodegas, en los cafés.
Alguien advierte:
“No provoquéis
al monstruo de cien brazos”
Llegan refuerzos militares
para intentar encerrarlos
en la oscuridad.
Pero es tarde,
el monstruo ha despertado.
Como la ciega tempestad
en altas mares,
les impide llegar.
Su ira es terrible,
certera,
ardiente,
fiera y blanca
como la sangre
con que ama una madre.
Fríamente defensora,
sin saber nadie
de qué está hecha.
No provoquéis que os odie,
porque su fuego
será largo, pero contínuo,
como la débil
llama del enebro.