Overblog Todos los blogs Blogs principales Literatura, Historietas y Poesía
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

En este Blog, Pedro Jesús Cortés Zafra acumula sus artículos y otros escritos. Mediante ellos pretende expresar sentimientos y pensamientos enredando palabras.

Publicidad

El primo Raul (I)

 

EL PRIMO RAUL

            (La infancia, en su inocencia, cree que el mundo siempre fue tal y como se ve en ese instante. El mundo entero está formado por los personajes y lugares que cotidianamente se muestran a nuestros ojos. Todo lo demás son historias donde realidad y ficción son una misma cosa contada por los mayores. El tiempo transcurre con una lentitud de la que sólo somos conscientes cuando vemos que se dispara y los meses se hacen cada vez más rápidos. Y hay días en que algo llama nuestra atención, recibimos la información que el día anterior tal vez no hubiera sido procesada por nuestro cerebro, nos adentra en el recuerdo para siempre. Quizás sea a base de esos pequeños impulsos como crecemos intelectualmente. Y así somos conscientes de que existen otras realidades, otros países, otras costumbres....podemos aceptar como tangibles cosas que no hemos visto. Al menos, a mí, me pasó así.)

            En la plaza de la Fuente Arriba, un forastero, cámara de fotos en ristre, pregunta por alguna persona que, en este pueblo, se apellide Borrego.             --“Borrego el barbero” llaman a ese hombre, tal vez él pueda indicarle.

Y le encaminan a la barbería de mi padre.

            --  ¡Buenos días!

            –   ¡Buenos días, señor.

Mi nombre es Raul y, aunque no lo parezca, soy perote.

No es por contradecirle, pero... es de los pocos, de este pueblo, que me faltan por conocer, aunque sea de vista; pues no tengo el gusto de haberlo visto por aquí en otra ocasión, que yo recuerde. Yo me llamo Manuel, aunque todos me conocen por mi segundo apellido, Borrego.

            Se estrechan las manos y el foráneo efusivamente exclama:

¡Pues no sabe la alegría que me da!. ¡Me temí que no pudiese encontrarlo!.

¡Ah ! Pero... ¿es que andaba buscándome?. ¿A qué debo tal cosa?.

A usted no, que digo sí...

A ver, tranquilícese y explique, que salvo que tenga prisa, yo tengo todo el tiempo del mundo. Aunque llegase clientela, podríamos hablar mientras trabajo, si no es confidencial lo que debe decirme.

No, no, nada, disculpe, pero es que,,, verá... la culpa de esto la tiene mi abuelito, él sí nació en este pueblo y me contó tantas cosas de su vida aquí, y añora tanto esto que hizo perotes a sus hijos y nietos aunque hayamos nacido en América. Nos sabemos los nombres de calles, plazas, montes.... Fue tanto lo que deseó volver que, aunque vive en Buenos Aires desde hace setenta años se sigue llamando a sí mismo y a su familia perotes.  Cuando físicamente pudo hacerlo, le ataron esposa e hijos, cuando quiso darse  cuenta era demasiado tarde para volver. Así pues, a la primera oportunidad que he tenido, he venido a conocer su tierra y la tierra que metió para siempre en nuestros corazones y regalarle imágenes de la Álora de hoy que guardaré para él en esta cámara de fotos.

Entonces  ¿viene usted de Argentina?.

No, yo vengo de Francia. De París, concretamente.

Así que su abuelo es argentino y usted francés.

No, verá: yo vivo en Nueva York...

¡Tranquilo hombre! País más o país menos, al final completaremos el mapa. Si le parece nos sentamos, porque esto promete ser entretenido

Sí, gracias, sentémonos  y a ver si consigo hacerme entender. ¡Es que es tanta la emoción de estar aquí y poderle llevar a mi abuelito fotos de Álora que me atropello sólo!...Verá mi abuelo es de la familia Borrego, ese es su segundo apellido y por el que le conocían acá. Es por eso que cuando le comenté que vendría a Europa me dijo: “Raulito,  si tienes oportunidad, no dejes de visitar el pueblo donde nací y viví mi niñez y juventud. Pero no me engañes, quiero fotos con el Hacho al fondo, nada de trucos para consolar a este pobre viejo”. Las Torres, la Plaza Baja y el Hacho son las tres primeras fotografías que he hecho. He subido a pie desde la estación y pasado por  calle Toro, Plaza Baja, principio de la calle Atrás y continué por la calle La Parra – aunque veo habéis cambiado los nombres- y es así como llegué a la “fuente Arriba”, porque... ¿esto es la Fuente Arriba?. Aunque mi abuelo me decía que hay en ella un convento y ningún edificio de esta plaza me lo parece.

Cierto, hubo un convento, justo aquí delante de la barbería, que fue destruido durante la guerra del 36 y convertido después el solar en una plaza bastante mayor que la que le describió su abuelo. Y... dígame ¿en qué año se fue a América su abuelo?

En el diecinueve. Tenía veintiséis años cuando emigró en busca de fortuna. Y la verdad es que siempre fue muy trabajador y consiguió sacar a su familia adelante holgadamente.  Se casó allá y... los hijos, criarlos,... consiguió darles estudios a tres de ellos, otros dos no quisieron, pero también tuvieron buenos trabajos y estuvieron establecidos. Sus nietos sí hemos estudiado todos. Es la consigna de mi abuelito: “La familia de los Borregos avanzará hacia un futuro mejor, gracias a la cultura, si no tienes cultura, no eres nadie”. Siempre repite eso de modo solemne. Y aunque, de mucho oído, a veces, lo tomamos a guasa, sí es cierto que hemos progresado gracias a los estudios Yo soy ingeniero, vivo y trabajo para una empresa de  Nueva York y he venido a hacer unos trabajos a París, es por ello que finalizado y antes de volver a América, quise cumplir el sueño de mi abuelo y si me apura también el de mi madre: ver Álora en estos tiempos.   Con  mi familia de Argentina nos frecuentamos las llamadas e incluso, al menos durante las vacaciones nos visitamos. Mi abuelito dice que los Borregos somos muy familieros y es verdad. Tal vez porque lo hemos vivido así de nuestros ancestros.

Pues bienvenido, pariente. Que fueran , como tu abuelo, nacidos en el siglo  XIX, quedan pocos. Bueno... sólo una, mi madre. En alguna ocasión habló de un primo suyo que se fue “a hacer las Américas”...

De las mujeres, hablaba  menos... De sus primos: Diego, Cristóbal, Manuel... y sí de una prima que decía se llevaba muy bien con él, y que era... ¿María  o Pilar, puede ser?.

Las dos cosas, mi madre se llama María del Pilar y Dios quiera que por mucho tiempo, aún vive.

¡¡Será genial!!  ¡¡Pobre abuelito!!  ¡¡Qué alegría se va a llevar!! ¡¡Llevarle unas fotos de su prima y de algunos familiares!!...¿Cuándo puedo visitarla? ¿En qué calle vive? ¿Vive con usted?...

Pues vive en la casa de los abuelos de tu abuelo, que eran también los de ella. Y esa casa está como entonces. Sostenida ya casi por la cal, pero con buen aspecto. Es en calle Rosales, la que baja primera, según sales a la derecha. Vive con una hermana mía, que se llama Ana. Ah... y otra cosa, ya que somos parientes. Si me permites que nos tuteemos, te invito a comer en mi casa este mediodía. Porque ser familia y hablarnos de usted, como que no me parece...

Por mí encantado primo y acepto tu invitación. Entonces me dices que acá a la derecha la primera calle que baja...

Al final de la cuesta, verás unas chumberas, por allí pregunta dónde vive “la Borrega”, que seguro que te indicarán. Pero te espero aquí a las dos para irnos a mi casa. ¿vale? Además, frente a mi madre vive una sobrina suya, hija de otro primo de tu abuelo. Se llama Mariana...”la Borrega” también, claro.

“La Borrega” dices... claro... Borrego, Borrega, ja ja ja. Increíble que yo esté por este pueblo y haya sido tan fácil encontrarles. Gracias, luego nos vemos. Estoy impaciente por ver la casa que dices fue donde mi abuelito visitaba a los suyos de niño. Esa foto vale para él un morir tranquilo. Gracias, gracias, hasta luego.

Adiós. Te espero.

            Así fue como el “primo Raul” entró en nuestras vidas.

 

 

(CONTINUARÁ)

 

 

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post
N
<br /> Me encantó. Te dejo un abrazo largo!!<br />
Responder