Creen que ellos pertenecen
a una casta especial,
pero en el fondo son nadie
sin la cuenta de “papá”.
Porque ellos son así,
nada han tenido que hacer
nunca pa poder vivir
y eso quieren mantener.
Tienen la poca vergüenza,
los que nunca han trabajado,
a quien perdió su trabajo,
encima llamarlos vagos.
Dóciles con quienes pueden
despóticos con el resto
tienen a sus portavoces
pa que se expresen por ellos.
Ellos son “los señoritos”,
piensan poco y hacen menos,
los educaron así,
sólo aman el dinero.
Admiran a poderosos
desprecian a perdedores
tienen los mismos modales
que tuvieron sus mayores.
Sanguijuelas, se alimentan
de la sangre del obrero.
Ladrones de guante blanco,
de otra forma tienen miedo.
Egoístas y cobardes,
insolidarios, fulleros.
Y se encienden con frecuencia
que aprendieron los modales
en los colegios de pago:
“tanto tienes, tanto vales”.
Toda esa clase de gente
con más o menos dinero,
carecen de una conciencia
y desprecian al obrero.
En situaciones dramáticas,
suelen hacerse el gracioso,
como gritar: “que se jodan”
y después salir airoso.
Y yo quisiera saber
¿qué aplaudían “los señoritos”?
Quizá tanto sacrificio
les pareciera bonito.
La expresión de Andrea Fabra
no merece dimisión.
Porque es un insulto a España
lo que merece es prisión.
Cerralba 14 julio 2012 Autor Pedro Jesús Cortés Zafra.