En este Blog, Pedro Jesús Cortés Zafra acumula sus artículos y otros escritos. Mediante ellos pretende expresar sentimientos y pensamientos enredando palabras.
En la calle El Carril, estaba la escuela de D. Nicolás. Allí fue donde derramé mis primeros tinteros. Aunque parezca extraño, todos escribíamos con plumín y tintero. Todavía faltaban unos años para que aparecieran en nuestras vidas unos artilugios llamados bolígrafos. Ellos nos libraron del papel secante y los borrones de tinta china. Bueno, en realidad yo lo único que escribía eran “palotes y reondones”, pero... eso sí, con pluma. Una hoja tras otra y un cuaderno tras otro. Siempre palotes, reondones y borrones que caían como tenebrosas manchas sobre el papel y cada uno de los cuales equivalía a una bronca, mayor o menor, según fuera el borrón.