En este Blog, Pedro Jesús Cortés Zafra acumula sus artículos y otros escritos. Mediante ellos pretende expresar sentimientos y pensamientos enredando palabras.
La petrolera mayor
Privada que hay en el mundo
Ya estudia cómo explotar
El Afganistán profundo.
Ya ha perforado la OTAN,
También lo hicieron los rusos
Y hasta los buenos chinitos
Sacan barriles de crudo.
Cerca de dos mil millones
De barriles, creen que hay.
Es un hallazgo fortuito...
Porque occidente... ¡es mu guay!.
Se descubrió repentino
El oro negro afgano.
Que cuando los invadieron
Ellos fueron como “hermanos”,
A ejercer la caridad
A regalar libertades.
Los pobres... ¡sin saber ná!.
En el año treinta y ocho
De nuestro siglo pasado
Ya conocían algunos
Los yacimientos hallados.
Gaseoducto transafgano,
Ya se plantean construir
Desde el mar Caspio al Arábigo.
Seguridad colectiva
Persiguiendo terroristas
Esa era la doctrina
Que dijeron los cuentistas.
Pero es una empresa china
Quien ganó licitación
Y firmó su gran contrato
Para esta explotación.
Que quieren reconstruir
Vieja ruta de la seda
De paso garantizar
Seguridad energética.
Los chinitos colaboran
Contratando a aldeanos
De alrededor de las minas
Trabajando como humanos.
Y les construyen viviendas
También clínicas y escuelas.
Poniendo la luz y el agua,
El imperialismo cuela.
Pero además se descubren
Aquí otro oculto tesoro.
Que también existen minas
Con toneladas de oro.
Y diamantes y esmeraldas
Cobre, hierro y uranio
Que geólogos soviéticos
Ya un estudio realizaron.
Y las minas milenarias
Conviven con las sembradas
Hace poco por canallas.
Es el baile de los buitres
Sobre afganos humillados
Prisioneros, torturados,
Violados y secuestrados.
En decenas de mazmorras
Y Guantánamos abiertos
Donde mueren hasta niños...
También mujeres y viejos.
Mientras los supervivientes,
Veinte millones o más
Siguen sin luz y sin agua
Sin escuelas ni hospital.
Calmando el hambre y dolor
Con la maldición del opio
Cuyo cultivo aumentó.
Que eso sí, era lo propio
Para que grandes mafiosos
Repartieran por el mundo
La muerte en dosis pequeñas
Y su olor nauseabundo.
Doscientas a siete mil
Aumentaron toneladas
Gracias a los ocupantes,
Allí las drogas sembradas.